DIARIO DE LOGÍSTICA TRANSPORTE Y ALMACENAJE - 11/02/2026
Infraestructuras y el fin del socialismo.
Y del bipartidismo.
El pobre desempeño de Pilar Alegría entre los jóvenes, y no tan jóvenes de Aragón, anuncia el fin del socialismo, como pasó en Francia. La mayoría simpatizante del socialismo está desapareciendo, su base deserta. Una mezcla de presentismo, codicia, unido a una falta de moral, suprimen la base social del socialismo y esto es más patente en las infraestructuras y sobre todo en quienes las gestionan. En los organismos públicos se percibe está desbandada, ayudada por una elección de cargos con pocos escrúpulos, en fin de ciclo.
Antes incluso de la Transición al final del régimen de Franco, se constituyó una mayoría social silenciosa de gente competente, casi todos los cuadros técnicos de la sociedad española habían virado silenciosamente a la oposición a Franco o al progresismo. Incluso desde los tecnócratas del opus, que acogió su régimen al final.
Aunque la gente votó moderadamente en las primeras elecciones democráticas, subyacía una mayoría social en pro del progreso. Eso se tradujo después de la victoria de Felipe González en una abierta corriente de simpatizantes del partido socialistas. Con ese ingente apoyo, los socialistas gobernaron con sus sucesivos gobiernos, atesorando una capacidad técnica y un apoyo social encubierto, desconocido. Al PSOE no le han faltado nunca hasta ahora cuadros técnicos, del tipo de Carlos Cuerpo, ahora es la excepción.
Desde el 2008, hay un desgaste de esa mayoría silenciosa simpatizante del Partido Socialista. Para que haya un fin del socialismo, como el que ha habido en Francia, derribándose el partido de Mitterrand hasta la irrelevancia, hace falta que esa mayoría silenciosa deserte, y lo está haciendo.
Y esto está siendo así por desinterés y por codicia. La sociedad ha cambiado, todos aquellos que lucharon por la Transición se han acomodado, jubilado o lo ven cerca, ahora lo que les importa es su situación personal de confort. Esto se ve en la administración española, donde se ha pasado del entusiasmo y colaboración con los gobiernos progresistas a un absoluto desdén y un pasotismo creciente.
Es como si toda esta gente hubiese caído en la cuenta de que el progreso tenía que ser aquí y ahora para ellos, en forma de pingües jubilaciones, privilegios en la administración y poquito trabajo. Todo ello justificado en un ambiente de corrupción bipartidista.
Esto se ve en los organismos de la administración. No es casual lo que está pasando en el ferrocarril. De años de entusiasmo y de desarrollismo, en la Transición se ha pasado a sencillamente pasar completamente de hacer una política ferroviaria coherente, que ahora afloren todos estos problemas de seguridad en el AVE o el caos ferroviario de las mercancías y de Rodalíes, solo se puede entender por el desinterés de esta mayoría silenciosa simpatizante del Partido Socialista que significa su muerte.
En los grandes grupos empresariales dedicados a las infraestructuras, como Adfi, Renfe, el Ministerio de Transportes o Puertos del Estado, se respira lo mismo. Un pasotismo, un dejar pasar el tiempo, un a ver si me jubilo, un a ver si me coloco.
Pero que los raíles estén bien puestos, los túneles arreglados y las líneas respondan a las necesidades del tráfico está bien claro que le importa cada vez menos a esa gente, esa mayoría simpatizante del Partido Socialista.
Así no hay ninguna iniciativa inteligente para paliar los problemas. Los presupuestos se engordan cada año, se multiplican, y un reflejo de la desidia es que todo el mundo sabe que después no se ejecutan y da lo mismo.
El resultado de la huelga de trenes, un monumento a la hipocresía y al cinismo de los sindicatos ferroviarios, ¿Donde han estado todos estos años? ¿Quienes sino ellos habían podido denunciar los que se veía hace mucho tiempo?
Lo que pasa es que ahora tenían que aprovechar la oportunidad primero para blindarse y que no les echen la culpa de nada de lo que pasa, conseguir jubilarse a los 60 años, y conseguir unos puestos de trabajo que todo el mundo sabe que esas bolsas de trabajadores serán manejadas por los sindicatos.
Todo esto es el mejor reflejo del final del socialismo. Desde Puertos del Estado, donde está instalado desde hace tiempo, un pasotismo acusado. Desde la llegada en 2018 de la primera presidenta socialista del ente en la nueva época, Ornella Chacón, a luego Francisco Toledo, Dapena y Santana. Todo un elenco de pasotismo, que es como mejor se les puede definir. Personajes solamente interesados en su progreso personal, la presidenta Chacón, porque discutió con el presidente en las sombra, Sánchez Manzanares, que estaba allí para avanzar los intereses económicos de Pepiño Blanco. Le siguió un Francisco Toledo, un ejemplo de ir a lo suyo, pero que fue superado por el pasotismo de Dapena, al que le daba lo mismo ocho que ochenta en su relación con las autoridades portuarias. Al último un Santana más interesado en disfrutar y volver a las islas afortunadas.
En Puertos del Estado y en la administración reina ahora la desbandada, el sálvese quién pueda.
Saben que van a ser barridos por la ola de la nueva derecha. Si bien en tiempos del Partido Popular tipo Mariano Rajoy, la alternancia aseguraba vivir a cobijo siempre que se hubiese estado con el Partido Socialista de forma suave, ahora esa promesa se desvanece, porque Vox puede entrar en algunos organismos arrasándolo todo y, sobre todo, dando ejemplo para que los de el PP no sean un atajo de maricomplejines. Además Pepiño se ha jubilado y vendido Acento y parece que no estará para presionar mucho a Feijoó con su amiga Ana Pastor.
Y entonces, todos estos que comían al amparo del Partido Socialista y que se llamaban socialistas gauche divine, van a quedarse en la calle, también, como todo el Partido Socialista. Esa es la desaparición del Partido Socialista como movimiento social. Un aviso para el PP también. A Pilar Alegría no le ha valido salir en el Telediario y que la viesen las jubiladas, y su look juvenil, no ha convencido a los jóvenes, que han votado más que otras veces, en su contra. El partido socialista ya no es nada ni para los milenials ni para la Generación Z.
OPINE O APORTE DE INMEDIATO EN NUESTRO NUMERO DE WHASTAPP 699 84 01 52.
SI TIENE INFORMACION CONFIDENCIAL SOBRE ESTE ASUNTO ENVIENOSLA AL CORREO ANONIMO investigacion@logisticaytransporte.es
SI LO QUE QUIERE ES APORTAR UNA OPINION O COMENTARIO SOBRE ESTA NOTICIA DE FORMA ANONIMA HAGALO EN EL FORMULARIO.
PERO SI DESEA QUE SE LE CONTESTE DIGALO EN EL TEXTO Y PONGA SUS DATOS DE EMAIL Y TELEFONO SI NO ES IMPOSIBLE CONTACTAR CON USTED. RECUERDE SI NO PONE SU EMAIL O DATOS COMO NOMBRE Y TELEFONO SU RESPUESTA ES ANONIMA. SI DESEA EL ANONIMATO NO SE IDENTIFIQUE. SI DESEA RESPUESTA ENTONCES PONGA SUS DATOS.
NO PONGA COMILLAS, NI CARACTERES EXTRA�OS EN SU OPINION. NO LOS COGE EL GESTOR E INTERRUMPE LA OPINION, Y NO LLEGA ENTERA.